Cinco mitos y verdades sobre el feminismo

El feminismo es un movimiento social, filosófico, político, económico, que nace a partir de la Revolución Francesa y abarca todos los ámbitos de la sociedad. En torno al mismo se han construido una serie de mentiras y medias verdades que buscan deslegitimarlo.

RONNY ISLA
XAVIER OLIVA
HERNANDO RIVERA

Mito Nº1: El feminismo es la antípoda del machismo 

Verdad: A diferencia del machismo, que defiende la preeminencia del varón sobre la mujer, el feminismo propugna la igualdad  entre hombres y mujeres, aclara Rosa San Segundo, directora del Instituto Universitario de Estudios de Género de la Universidad Carlos III de Madrid. “Decir que el feminismo defiende que la mujer es superior al hombre es absurdo”, asegura.

Incluso una institución tan conservadora como la Real Academia Española define al feminismo como la “Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres”. La investigadora Carmen Castells define en “Perspectivas feministas en teoría política” al feminismo como un movimiento que quiere acabar con la “subordinación” y la “opresión” de la mujer, para lograr una sociedad sin discriminación de género o sexo.

Mito Nº2: Los hombres y las mujeres no pueden ser iguales

Verdad: La igualdad que demanda el feminismo es un concepto estudiado a nivel académico y está relacionado a todos los ámbitos sociales, como los derechos civiles (desde el sufragio a la participación en la vida política) o los derechos laborales (sin brechas salariales ni condiciones de trabajo desfavorables). En ese sentido, la igualdad entre hombres y mujeres es imperativa.

La jurista feminista, Alda Facio, en su trabajo “Feminismo y patriarcado”, postula que las diferencias de género cuando los hombres tomaron el poder y se rigieron como el modelo humano. La también escritora complementa que “esta desigualdad podría haberse dado en contra del sexo masculino si el parámetro hubiese sido la inversa”.

En un estudio de la Organización de Estados Iberoamericanos para la educación, la ciencia y la cultura, se menciona que la desigualdad de género es parte de la discriminación de los fuertes a los débiles. “Hoy sabemos que no tienen fundamento alguno” sostiene el informe.

Mito Nº3: Las mujeres quieren que el hombre se encargue de las labores del hogar  

Verdad: Investigaciones académicas indican que las labores del hogar, como el cuidado de los niños, por ejemplo, no se comparten de forma equitativa con los hombres. En consecuencia, el feminismo busca revertir esa situación y que hombres y mujeres miembros de un hogar se dividan esas tareas de forma igualitaria. “Todas estas metas se pueden alcanzar educando a las personas en todos los niveles sobre la importancia de la igualdad”, afirma Rosa San Segundo.

En un reportaje de este medio (linkear Corresponsabilidad), Marta Ausona, antropóloga explica que la mujer tiene la obligación sobre las tareas del hogar y la crianza, y en el hombre aún se asume como una voluntariedad.

Mito Nº4: Sólo las mujeres pueden ser feministas


Verdad: Los varones pueden ser feministas y lo deberían ser. “Ya hay mucho conocimiento sobre el sufrimiento que generan conflictos como las guerras, causadas por hombres, y en las que las violaciones a las mujeres son usadas como armas”, indica San Segundo. “Hay cosas que solo hacen los varones, como las violaciones y la violencia en general. Entonces hay que educar a los chicos en una masculinidad más adecuada, más igualitaria y más pacífica. Por supuesto que los hombres pueden y deben ser feministas”. Según Alda Facio, el interés por la problemática de género involucra un deseo de cambio y la necesidad de un orden social y cultural en el cual el desarrollo de las potencialidades humanas esté abierto a las mujeres y a los hombres.

Mito Nº5: El feminismo promueve el aborto

Verdad: El feminismo defiende el derecho de las mujeres jóvenes a abortar y a decidir sobre su maternidad sin que sean encausadas por la justicia por ello. Lo que se defiende es que si una mujer joven que fue víctima de una violación, por ejemplo, no sea perseguida con cárcel. “lo que se quiere es que el aborto no entre en el código penal”, precisa San Segundo.

Como dice la experta, el aborto es una legislación sobre la propia sobre un derecho femenino, ante la necesidad masculina del control de la natalidad. Alda Facio relaciona esto con el papel preponderante que la sociedad le otorga al hombre en la reproducción, “La importancia de los hombres en relación a la reproducción humana es la que está en la base de la legislación y doctrina familiar”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s